Saltar al contenido

Cómo ser una estoica: ejercicios cotidianos

19/12/2019
Como ser una estoica

¡Hola y bienvenid@ a un nuevo post de El Estoico! En esta nueva entrega de estoicismo en español vamos a hablar de cómo ser una estoica.

¿Significa eso que este post es sólo para mujeres? No.

Pero he decidido titularlo así porque me he dado cuenta de que cuando se habla de estoicismo siempre lo hacemos en masculino, y poniendo sólo ejemplos de figuras estoicas masculinas también.

Y ¿qué pasa? ¿que las mujeres no pueden ser estoicas? Por supuesto que pueden serlo. De hecho, aquí puedes encontrar algunos ejemplos de mujeres estoicas.

Sin embargo, parece ser que ninguna de ellas se dedicó “de forma profesional” a ejercer el estoicismo. Pero, en realidad, el estoicismo es una filosofía práctica, ¿verdad? Entonces, ¿qué sentido tiene el ser profesional de ello o no? Lo importante es si se lleva a la práctica o no. No si se cobra por ello. Prometo indagar mas en esto.

Pero, de momento, vamos al tema principal de esta entrada: cómo ser una estoica.

Consejos ser estoica
En este post veremos consejos para ser estoica

¿Qué es ser estoica?

Como ya he comentado en anteriores posts, ser estoica es vivir de acuerdo a una serie de principios, los cuales tienen un núcleo común: la virtud como estilo de vida.

Sin embargo, la virtud puede tener diferentes significados para cada persona: Para Marco Aurelio, la virtud reside en hacer lo correcto siempre, y vivir de acuerdo las normas de la naturaleza. Para Séneca, en cambio, la virtud es honradez, la felicidad y la declinación de los placeres mundanos.

¿Qué es para ti la virtud? Yo lo tengo claro. Por ponerte un ejemplo, para mí la virtud es vivir conforme a estos tres aspectos: ser buena persona, buen ciudadano y buen profesional. Todas las decisiones que tomo están guiadas por estos tres conceptos.

¿Ser buena persona? Para mí ser buena persona está ligado a ser buena amiga, buena pareja, buena hija/hermana, etc. Si algo de lo que hago/digo va en contra de esto, lo rechazo.

¿Ser buen ciudadano? Se relaciona con ser consciente de lo que consumo, o de cómo mis decisiones diarias pueden afectar al medio ambiente.

¿Ser buen profesional? Intentar dar siempre lo mejor de mí. Entregar más de lo que es esperado, dejar todos los días mi bandeja de email limpia y poner siempre al cliente en el centro de mis decisiones.

Ahora, y antes de continuar, decide por ti misma: ¿qué es para ti la virtud?

Cómo ser una estoica

A continuación vamos a ver una serie de ejercicios prácticos para la vida cotidiana del siglo XXI. Los romanos no vivían con smartphones ni Facebook, y los retos a los que nos enfrentamos son distintos a los suyos, pero tienen un elemento común: la mente.

Distingue qué es lo que está bajo tu control

Para mí este es el ejercicio estoico más difícil de todos, porque requiere mucha atención. Una vez hayas aprendido a distinguir qué está bajo tu control y qué no, tendrás mucho avanzado. Si te sirve, haz una lista. Ejemplos de este ejercicio:

– ¿Está bajo tu control que un/a hater te haya insultado en Twitter? Claro que no, pero tu respuesta (si es que quieres responder), sí que lo está.

– ¿Puedes controlar que tu jefe/a venga de un humor de perros al trabajo y lo pague contigo? Obviamente no, pero puedes entender que tiene un mal día y hacer todo lo posible por echarle una mano. Esto también aplica si tienes un equipo a tu cargo y alguno/a de los miembros de tu equipo no tiene su mejor semana.

– ¿Puedes controlar que llueva justo cuando te habías decidido a salir a correr? Si puedes controlarlo, dime cómo. Quizás en vez de correr puedes hacer un HIIT en casa. Depende de la decisión que TÚ tomes.

Te animo a que cada vez que ocurra algo que te desagrade, te preguntes si puedes controlarlo. Si es que sí, adelante, da lo mejor de ti. Si no, no te voy a pedir que te alegres como una loca, pero sí que lo aceptes y que decidas cómo actuar en consecuencia. Practica, practica y practica.

Prepárate para lo peor

Como dice Marco Aurelio en su libro “Meditaciones“, cada vez que te levantes, piensa:

“Hoy me encontraré con un ingrato, con un insolente, con un mentiroso, un envidioso, un insociable. Pero yo … no puedo recibir ningún daño;no de ellos, ninguno me cubrirá de vergüenza, ni puedo enfadarme con él ni odiarle.

¿A qué se refiere nuestro emperador con esto? Traducido a nuestro mundo actual, a que cuando vayas por la calle alguien se tropezará contigo y encima te mirará mal, que alguien que trabaja de cara al público te puede hablar de forma desagradable, o que un cliente te puede decir que tu trabajo es basura de manera poco educada y profesional, etc. Tienes que vivir con ello, acéptalo. No el 100% de las personas van a tratarte como tú deseas. Cómo tú crees que te mereces.

Bueno. Seguirás respirando. Seguirás viviendo. Mañana será otro día. Acéptalo y sigue adelante.

Tarde o temprano, morirás

O, dicho estoicamente, Memento Mori. Recuerda, vas a morir. Como Marco Aurelio, como Séneca, como Epicteto, como todos los seres humanos que han habitado, habitan y habitarán este planeta.

La cuestión es: ¿lo has aceptado ya? ¿Has imaginado cómo será tu muerte? ¿Cómo será tu entierro? ¿Cómo serás recordada?

No te asustes, no te entres en pánico con esta idea. Pero debes saber que algún día ocurrirá. La cuestión es cómo eso va a afectar las decisiones que tomes desde que termines de leer este post en adelante.

Recuerda, tu vida son tus decisiones.

Perder el tiempo estoicismo
Deja de perder el tiempo

No pierdas el tiempo

Enlazando con el punto anterior, ¿cómo vas a aprovechar el tiempo que te queda en este mundo? ¿Seguirás viendo todos los programas de Gran Hermano y Sálvame o pasarás más tiempo con tus seres queridos? ¿Seguirás mirando Instagram cada vez que tengas cinco minutos libres o dedicarás esos 5 minutos a observar tu respiración y valorar la suerte que tienes de estar viva?

Vive en el momento presente. Deja de procrastinar. Toma las decisiones correctas. Tú y nada más que tú tienes el control de tu vida. Y sobre lo que no tienes control, nada puedes hacer.

Un ejercicio que a mí me ha funcionado genial. Apunta cada día todas las cosas que has hecho. Cinco minutos antes de irte a la cama, lee esa lista y valora qué podrías haber hecho mejor. Al día siguiente, lo mismo. Y al otro. Y al otro.

Vamos, comienza 2020. Como Marco Aurelio, haz lo correcto y este será el año de tu vida.

Y hasta aquí nuestra entrada de hoy en El Estoico. Si quieres saber más sobre cómo ser una estoica, te animamos a que sigas nuestras cuentas de Twitter (@elestoicoesp) y de Instagram @elestoicoesp, donde compartimos frases y pensamientos de los estoicos más reconocidos e influyentes. Si reflexionas sobre ellas, ¡no te dejarán indiferente!

También quiero recordarte que si tienes alguna duda o quieres compartir algo conmigo, déjame un comentario o, si prefieres hacerlo por privado, escríbeme a elestoico.com@gmail.com. Ya empezáis a ser muchos los que os estáis animando y estoy muy contento y agradecido de que estos posts comiencen a resonar en vuestra mente.

Como siempre, muchas gracias por leer El Estoico y ¡nos vemos pronto!