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Resumen de “Meditaciones”, el diario del Estoico Marco Aurelio (1/3)

16/01/2020
meditaciones marco aurelio

“Meditaciones” fue el legado estoico que nos dejó Marco Aurelio. Una obra maestra en la que el emperador romano se escribía a sí mismo para forzarse a ser mejor ciudadano, mejor emperador y, sobre todo, mejor persona. De hecho, es con esta y no otra la intención con la que hay que leerlo.

He cometido el error de leer este tratado con otra óptica, la de pensar que la escribe para los demás. Sin embargo, como realmente me impactó fue cuando lo leí desde el punto de vista que más sentido tiene y que más justicia le hace: que en realidad se está hablando a sí mismo, y que son sus reflexiones sobre cómo ser mejor. Increíble.

El escrito se compone de 12 tomos (o libros). He decidido desgranarlos todos (este es el primer post de una serie de tres), extrayendo y comentando las líneas que más me han impactado a mí. Es decir, lo que está en letra cursiva es texto original del libro, y lo que hay debajo de cada línea en letra normal son mis comentarios a dicho texto.

Te ruego que no interpretes estos comentarios en un sentido absoluto ya que, como hacía el propio Marco Aurelio, tan solo se trata de apuntes personales para mí, y que comparto contigo porque creo que pueden aportarte valor.

Creo que la manera más útil de que tú le puedas sacar el máximo provecho a este post es que leas ambos el post y el libro, los compares, y luego extraigas tus propias conclusiones basadas en tu experiencia vital.

Antes de comenzar, te recuerdo que puedes encontrar “Meditaciones” en la Biblioteca Estoica. Vamos a ello.

Meditaciones – Libro I

*(En este primer Libro, Marco Aurelio comienza escribiendo de quién ha aprendido cada una de las cosas que componen este tomo).

– De Rústico: la lectura con precisión, sin contentarme con unas consideraciones globales, y el no dar mi asentimiento con prontitud a los charlatanes.

La lectura profunda y con precisión es posiblemente una de las habilidades más infravaloradas. Sin embargo, ¿no es así como realmente discernimos qué nos sirve y qué no? ¿No es así como más aprendemos? ¿Qué puedes hacer para leer de forma más precisa?

– De Apolonio: la libertad de criterio, y no dirigir la mirada a ninguna otra cosa más que la razón.

Dejando de lado las emociones y atendiendo a la razón, es como realmente podemos ver el espíritu de las cosas. Pregúntate: ¿qué emoción me esta nublando la vista ante esta situación?

– De Sexto: la tolerancia con los ignorantes y con los que opinan sin reflexionar, y la capacidad de descubrir con método inductivo y ordenado los principios necesarios para la vida.

El aprendizaje aquí para mí es respetar las opiniones de los demás. Es posible que opinen eso porque no tienen la suficiente información, o porque sus condicionamientos les impiden ver otro punto de vista. Igual que es posible que ellos estén viendo algo que yo no veo y sea yo el que está en el error. Después de eso, reflexionar sobre lo expuesto (método inductivo) y sacar mis propias conclusiones. ¿Cómo mejoraría tu pensamiento crítico si haces esto?

– De Alejandro, el gramático: la aversión a criticar.

La crítica (entendida como destructiva) no lleva a nada. Entonces, ¿para qué criticar?

– De Máximo: que nadie se creyera menospreciado por él ni sospechara que se consideraba superior a él.

Fundamental para desarrollar relaciones duraderas. Tratar a los demás como iguales (porque lo son) y no adoctrinar. El respeto al prójimo como se merece. ¿Te gustaría que a ti te trataran así?

Meditaciones – Libro II

– Al despuntar el alba, hazte estas consideraciones: me encontraré con un indiscreto, un ingrato, un insolente, un mentiroso, un envidioso, un insociable …  y yo no puedo recibir daño de ninguno de ellos, pues hemos nacido para colaborar.

A lo largo del día seguro te vas a encontrar con algo/alguien que te desagradará. Está dentro de tu esfera de control cómo reaccionar ante tal evento, así que reacciona con normalidad y colabora con ellos. Haz tu trabajo. ¿Serás capaz de hacer esto sin perder el control de tus emociones?

– A todas horas, preocúpate resueltamente, de hacer lo que tienes entre manos con puntual y no fingida gravedad. Con amor, libertad y justicia. Y conseguirás todo propósito, si ejecutas cada acción como si fuera la última de tu vida.

Concéntrate en la tarea que tengas entre manos. Deja el teléfono móvil a un lado, márcate deadlines y descansos planificados. Mientras estés haciendo algo, hazlo. No hagas dos cosas a la vez y no te distraigas. Cuando termines, date un premio y continúa. ¿Cuánto mejorarían tu productividad y tus resultados si dejaras a un lado las distracciones?

– En la convicción de que puedes salir ya de la vida, haz, di y piensa todas y cada una de las cosas en consonancia con esa idea.

Vas a morir, tarde o temprano. Por lo tanto, no pierdas el tiempo y haz lo que has venido a hacer. Dile a tus seres queridos que los quieres, sé profesional en tu trabajo y sé un ciudadano consciente. ¿Cómo mejoraría tu vida si actúas en consonancia con el hecho de que puedes morir dentro de una semana?

Meditaciones – Libro III

– Recuerda que cada uno vive exclusivamente el presente, el instante fugaz. Lo restante, o se ha vivido o es incierto.

El presente es todo lo que tenemos en nuestra vida. El pasado se fue, el futuro aún no está aquí. Vive en el momento presente. ¿Qué vas a hacer para darte cuenta de cuando estás distraid@?

– Si ejecutas la tarea presente siguiendo la recta razón, diligentemente, con firmeza, con benevolencia y sin ninguna preocupación accesoria, vivirás feliz.

En clara consonancia con el precepto del Libro II y con el anterior. Céntrate en lo que estás haciendo y deja las distracciones a un lado.

Meditaciones – Libro IV

– Se buscan retiros en el campo, en la costa y en el monte. Tú también sueles anhelar tales retiros. Pero todo eso es de lo más vulgar porque puedes, en el momento que te apetezca, retirarte en ti mismo. En ninguna parte se retira un hombre con mayor tranquilidad y más calma que en su propia alma.

No necesitas ir a ningún lado para desconectar. Si estás estresad@, te lo llevarás contigo allá donde vayas, sea lejos o cerca. Lo que sí puedes hacer para gestionar el estrés a diario es cerrar los ojos, concentrarte en tu respiración, observar tus pensamientos de estrés y dejarlos ir. Prueba 30 días y saca tus propias conclusiones.

– La tolerancia es parte de la justicia, sus errores (de los hombres) son involuntarios.

La gente no se equivoca queriendo, ni para molestarte a ti especialmente. Piensa en cuando tú te equivocas en algo, ¿lo hiciste a propósito? Sé tolerante con los demás, pues tienen el mismo derecho a equivocarse que tú.

– Dirige tu mirada a la prontitud con que se olvida todo, a la versatilidad e irreflexión de los que dan la impresión de elogiarte. Porque la Tierra entera es un punto y de ella, ¿cuánto ocupa el rinconcillo que habitamos? Te resta, pues, tenlo presente, el refugio que se halla en este diminuto campo de ti mismo.

Ve a Google y busca “Planeta Tierra”. ¿Ves lo grande que es? Ahora busca “Vía Láctea”. Más grande aún. Eres un punto diminuto de una galaxia casi infinita, así que no te des tanta importancia. Tómate menos en serio a ti mism@. En breve morirás, los que te recuerdan morirán después, y en 3 generaciones nadie en el planeta sabrá que has existido. ¿Cómo afecta eso a tu ego?

– Recuerda dos cosas:

1) Las cosas no alcanzan al alma, sino que se encuentran fuera, desprovistas de temblor, y las turbaciones surgen de la única opinión interior.
2) Todas esas cosas que estás viendo, pronto se transformarán y ya no existirán.

Tú tienes el control sobre cómo reaccionas ante los eventos externos. Las cosas en sí no son ni buenas ni malas, simplemente son. Que llueva hoy puede ser bueno para ti y malo para otro. Sabiendo eso, ¿qué vas a hacer al respecto?

– Ama, admite el pequeño oficio que aprendiste, y pasa el resto de tu vida sin convertirte en tirano ni en esclavo de ningún hombre.

Descubre qué es lo que sabes hacer mejor que nadie y averigua cómo puedes ganarte la vida con ello. Sólo así serás realmente libre y no tendrás que estar en ningún sitio que no quieras estar a la hora que te dicten los demás.

– ¿Qué es, entonces, lo que debe impulsar nuestro afán? Un pensamiento justo, unas actividades consagradas al bien común, un lenguaje incapaz de engañar, y una disposición a abrazar todo lo que acontece.

Sé transparente, pero actúa con respeto. Sé just@ con las personas. Si no puedes controlar lo que viene, abrázalo y acéptalo tal y como es.

– Soy afortunado porque, a causa de lo que me ha ocurrido, persisto hasta el fin sin aflicción, ni abrumado por el presente ni asustado por el futuro. Porque algo semejante pudo acontecer a todo el mundo, pero no todo el mundo hubiera podido seguir hasta el fin, sin aflicción, después de eso.

Si lo que tú has conseguido lo hubiera hecho otra persona, ¿le darías más valor? Recuerda: el césped del jardín del vecino siempre parece más verde que el nuestro. Valora lo que has sacado adelante, no le quites importancia porque lo hayas hecho tú.

– Acuérdate, a partir de ahora, en todo suceso que te induzca a la aflicción, de utilizar este principio: no es eso un infortunio, sino una dicha soportarlo con dignidad.

Sé dign@ de ti mism@. Muéstrate vulnerable ante los demás si es necesario, pero no pierdas tu dignidad.

Y hasta aquí la entrada de hoy en El Estoico. Espero que te haga reflexionar sobre cómo puedes vivir una vida mejor. Si quieres saber más sobre estoicismo, te animo a que sigas las cuentas de Twitter (@elestoicoesp) y de Instagram @elestoicoesp, donde comparto frases y pensamientos de los estoicos más reconocidos. Si reflexionas sobre ellas, ¡no te dejarán indiferente!

También quiero recordarte que si tienes alguna duda o quieres compartir algo conmigo, déjame un comentario o, si prefieres hacerlo por privado, escríbeme a elestoico.com@gmail.com. Ya empezáis a ser muchos los que os estáis animando y estoy muy contento y agradecido de que estos posts comiencen a resonar en vuestra mente.

Como siempre, muchas gracias por leer El Estoico y ¡nos vemos pronto!