coronavirus y estoicismo

Cómo el Estoicismo puede ayudarte a combatir la cuarentena del coronavirus

La humanidad vive tiempos convulsos. Por primera vez desde hace mucho tiempo el mundo entero comparte enemigo: el coronavirus. Y, también por primera vez desde que tengo uso de razón, cómo actuemos cada uno de nosotros puede cambiar el curso de la Historia.

Quedarnos en casa puede hacer que salvemos nuestras vidas y las de los demás.

Obviamente, en este post no voy a hablar de qué es el coronavirus, no soy virólogo, científico ni experto en la materia. Pero, si tuviera que recomendarte que leyeras un solo artículo sobre el tema, sería este. Aunque se publicó hace una semana, creo que analiza con bastante rigor (datos) la situación actual y cómo podemos actuar para detener esta pandemia.

Coronavirus y Estoicismo

¿Puede el estoicismo ayudarte a combatir el coronavirus? Sin duda.

Con esta afirmación no me refiero a que el estoicismo vaya a evitar que te contagies, o a que lo superes. Quiero decir que, siguiendo una serie de principios básicos, puede ayudarte a salir reforzad@ de esta cuarentena. Ya sabes lo que dicen los japoneses, en cada crisis hay una oportunidad.

Si has leído anteriormente algo sobre estoicismo o si me sigues en Instagram o Twitter, ya tendrás una idea de qué va esto. Si no, te animo a que lo hagas o que empieces a leer por aquí.

Una de las premisas básicas sobre las que se sostiene el estoicismo es nuestra capacidad de separar lo que podemos controlar de lo que no. El “dame fuerzas para cambiar lo que puedo cambiar, para aceptar lo que no, y sabiduría para distinguirlo” que tan frecuentemente hemos oído.

Piensa, ¿qué depende de ti? Por ejemplo, cómo respondes a los eventos externos, la calidad de tu trabajo, establecer hábitos y cumplirlos, ser amable con las personas que quieres, etc.

Por lo tanto, ¿cómo podemos utilizar este principio estoico para saber qué depende de nosotros y qué no durante la cuarentena del coronavirus?

Qué depende de nosotr@s durante la cuarentena del coronavirus

Para empezar, lo único que podemos hacer es, nos guste o no, quedarnos en casa. Partiendo de esa premisa básica, vamos a ver qué está bajo nuestro control dentro de casa.

Aprender nuevas habilidades que podemos aprovechar en el futuro. Por ejemplo, si hay algún sector que va a salir reforzado después de esta crisis, va a ser el sector digital. Nuevas habilidades en esta industria van a estar cada vez más demandadas, ¿por qué no aprovechamos todo el tiempo que tenemos para mejorar nuestras habilidades profesionales? Udemy y Coursera son dos muy buenas plataformas para ello.

Leer los libros que tenemos atrasados. Ahora tienes ese tiempo que siempre te ha faltado para leer, subrayar, apuntar y reflexionar. Aprovéchalo al máximo. Si no sabes por dónde empezar, te recomiendo que eches un vistazo a la Biblioteca Estoica.

Mejorar nuestro sistema inmune. No tener tiempo para hacer deporte ya no es ninguna excusa. Comer bien nunca lo ha sido, pero ahora puedes aprender nuevas recetas sanas para estar más fuerte, aumentar tus defensas y protegerte mejor del virus.

– Estar de buen humor y pensar en positivo. Deja de mirar Twitter, Instagram, Facebook y las noticias cada cinco minutos. No puedes hacer nada. De hecho, te entretendrá unos minutos, pero luego seguramente te enfadarás porque el gobierno no está reaccionando como esperas o porque el político de turno ha dicho algo que no te ha gustado.

Relajar nuestra mente. Si te sientes triste o empiezas a tener ansiedad, ahora es el momento de empezar a meditar. Te ayudará a ser más consciente de tus emociones para controlarlas y soportar mejor este chaparrón.

Saquemos lo mejor de nuestras mentes. Los memes, las risas y ver lo que hace el vecino en Instagram ha estado bien para entretenernos unos días, pero la cuarentena va a ser más larga de lo que pensamos y debemos aprovechar estar oportunidad única para mejorar como personas y profesionales.

Qué no está bajo nuestro control

Una vez hemos puesto sobre la mesa algunas ideas que podemos tener en cuenta para aprovechar la cuarentena al máximo, vamos a hacer un repaso (personal, seguro que hay muchas más) de los eventos que se encuentran fuera de nuestro control.

– Las medidas del gobierno. Tu influencia en sus decisiones es cero, no van a hacer lo que tú piensas que sería mejor, etc. De hecho, es probable que hagan lo contrario. Pensar constantemente en qué medidas te gustaría que se tomaran no va a hacer que se lleven a cabo. Relájate y céntrate en lo que está delante de ti.

– Que encuentren una vacuna. Desafortunadamente y, a menos que seas un@ de l@s mejores científic@s del mundo (si lo fueras, no creo que estuvieras leyendo esto), encontrar la vacuna no depende de ti.

– Que la economía se vaya a paralizar. Esto va a afectar a tod@s, pero por desgracia ahora mismo no podemos hacer nada para combatirlo. Cuando se pueda salir a la calle, piensa en tu forma de consumo. Probablemente sea el momento de apoyar al pequeño comercio y local. Si tienes un negocio y está parado, puede ser el momento que estabas buscando para mejorar tus productos, tus servicios, o aprender esa habilidad que crees que te vendría bien para vender más y para la que nunca has tenido tiempo.

Cuánto durará esto. Nadie lo sabe, ni siquiera los expertos. Intenta centrarte en lo que puedes mejorar durante este tiempo. Quizás seas una persona mucho mejor cuando salgas de tu casa que cuando entraste. Ojalá.

Cómo nos recuperaremos. Tampoco lo sabe nadie. Esto puede durar 15 días o varios meses. Dure lo que dure, no depende de ti. Está bien que pienses en ello, pero que no te consuma.

Nadie sabe las respuestas. Aprovecha al máximo el día de hoy. Este momento.

Es lo único que tienes.

Ejercicios estoicos para aprovechar la cuarentena del coronavirus

Teniendo claro los puntos anteriores, es el momento de profundizar un poco más en ciertos ejercicios estoicos que pueden ayudarte a poner en perspectiva este problema del coronavirus. Si quieres saber más sobre ellos, te animo a que vayas a las “Stories Destacadas” en mi cuenta de Instagram.

Privación voluntaria. Clave para entrenar nuestra fuerza mental, este ejercicio consiste en privarnos de ciertas bienes/comodidades, tal y como su propio nombre indica. Es cierto que ya estamos todos privados de salir de nuestras casas, por lo que entrénate en privarte de más cosas sólo si te apetece. Tampoco es cuestión de flagelarse.

El objetivo de este ejercicio es valorar y agradecer comodidades y lujos que damos por garantizados, pero que no por ello tienen menos valor.

Ejemplos de privación voluntaria: duchas de agua fría, dormir en el suelo sobre una esterilla unas horas, vestirnos con nuestra ropa más vieja, encender velas en vez de la luz, etc.

Un estoico que se ejercitaba en esto muy a menudo es Séneca. Suya es la siguiente cita:

Aparta varios días en los que te contentarás con el mínimo y más sencillo sustento, un solo plato y ropas toscas, mientras te dices: ¿es esto lo que tanto temía?

Premeditatio Malorum. Este ejercicio consiste en imaginarnos un escenario negativo para nuestros intereses con dos objetivos: intentar prevenirlo o, en el caso de que sea imposible, reaccionar lo mejor posible ante él.

Por ejemplo: imagina que, después de unos días en cuarentena, te llaman de tu trabajo y te dicen que estás despedid@. Es algo que no puedes evitar y no está bajo tu control. ¿Qué harías si eso ocurriera? ¿Te formarías? ¿Buscarías cambiar de sector? ¿Te quedarías toda la cuarentena lamentándote? Ya sabes, ponte en marcha.

Memento Mori. Su significado literal es: “recuerda que morirás”. Tiene su origen en la Roma Clásica, cuando los cónsules o emperadores romanos recibían un triunfo público tras una gran victoria militar. Mientras paseaban gloriosos por las calles de Roma recibiendo los halagos del pueblo, tenían a un consejero repitiéndoles constantemente al oído “Memento Mori” para que no se les olvidara que eran mortales como cualquier otra persona.

Memento Mori sirve para recordarte que vas a morir. Puede ser de coronavirus o no, pero lo harás como todo el mundo. El objetivo de este ejercicio no es hundirte lo que te queda de existencia, sino que la aproveches al máximo. Imaginar tu muerte es útil cuando te estás quejando constantemente por nimiedades. Piénsalo bien, si supieras que vas a morir en una semana, ¿cómo vivirías lo que te queda? ¿Tratarías igual a tus seres queridos? ¿Seguirías mirando las noticias y las redes sociales casi sin darte cuenta?

Si quieres saber más sobre este tema, aquí tengo un post entero sobre Memento Mori.

Y hasta aquí la entrada de hoy en El Estoico. Si quieres saber más sobre estoicismo y su aplicación a la vida cotidiana, te animo a que sigas mis cuentas de Twitter (@elestoicoesp) y de Instagram @elestoicoesp, donde comparto frases y pensamientos de los estoicos más reconocidos e influyentes.

También quiero recordarte que si tienes alguna duda o quieres compartir algo conmigo, déjame un comentario o, si prefieres hacerlo por privado, escríbeme a elestoico.com@gmail.com.

¡Ánimo! ¡Vamos a salir de esta!

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