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Diario Estoico: el hábito filosófico de reflexión

Divisor El Estoico
ESCRITO POR: Pepe García ·
01 diciembre 2021
diario estoico
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Llevar un diario estoico puede ser uno de los hábitos más sencillos de realizar, pero a la vez quizás el más difícil de sostener en el tiempo. Es sencillo porque al final “sólo” se trata de sentarnos a reflexionar sobre qué tipo de persona queremos ser, y cómo queremos afrontar las adversidades de la vida. Y es difícil porque sentarnos con nuestros pensamientos y emociones, enfrentarnos a nuestro interior en silencio, es incómodo. Vamos a ver cómo llevar a la práctica un diario filosófico como lo hacían los estoicos.

Los estoicos, particularmente dando ejemplo Marco Aurelio con sus “Meditaciones”, aconsejaban revisar a diario nuestras acciones del día para ver qué hemos hecho bien, qué hemos hecho mal y qué podemos hacer mejor al día siguiente. Tenían presente la muerte cada uno de sus días (práctica que se conoce como Memento Mori) y eran conscientes de la importancia de aprovechar el tiempo actuando con virtud, porque podemos morir en cualquier momento.

Séneca, en la Primera Carta de las Cartas a Lucilio, dice: “La pérdida de tiempo más bochornosa es la que tiene lugar por descuido. Si quieres hacerme caso, gran parte de la vida se nos escapa obrando mal, la mayor parte sin hacer nada, la vida entera haciendo otra cosa”.

¿Cómo podemos sacar más jugo a nuestros días? ¿Cómo puedo actuar con virtud en cada una de esas acciones diarias, de acuerdo a mis valores? Más allá de utilizar los manidos principios básicos de gestión del tiempo hoy te traigo una herramienta que para mí es fundamental: el diario estoico.

Si te digo que escribir un diario puede cambiarte la vida, igual pensarás que me he vuelto loco, pero lee hasta el final y dale un tiempo para ver si es verdad o no.

*Si te apetece, o si vas a dar un paseo o a conducir en coche, quizás te apetezca escuchar este artículo en mi podcast:

Se puede escribir un diario de muchas formas, y en este caso concreto no se trata de resumir lo que has hecho en ese día. Escribir que has ido a hacer la compra, que luego has tomado un café, has hecho ejercicio, luego has leído, etc, no es muy útil para saber la dirección que está tomando tu vida.

El diario estoico se compone de dos partes, una por la mañana, otra por la noche.

Diario estoico por la mañana

Cuando te levantes, siéntate y escribe lo que quieres conseguir hacer ese día, y qué valores guiarán esas acciones. Si es la primera vez que lo haces, no pongas demasiadas cosas o te castigarás por no conseguirlo todo. Mi diario suele ser algo así:

– Meditar 10 minutos, con paciencia y amabilidad hacia mí. *

– Sacar el post+podcast en Patreon, con atención y profesionalidad. *

– Andar 10.000 pasos, con disciplina.

– Escribir una hora, sin distracciones y dando lo mejor que tengo dentro.

– Hacer deporte, con atención a los movimientos y con moderación.

– Leer 30 minutos, reflexionando sobre lo que leo, con atención. *

Más o menos, estas son las cosas que quiero hacer un día cualquiera, y suelen ser las mismas (salvo alguna variación), porque confío en que a largo plazo me traerán dividendos. Digo que confío porque no está bajo mi control que ocurra o no, pero sí lo está tratar de actuar lo mejor que pueda cada día de mi vida.

Como habrás visto, he marcado algunas acciones con un asterisco. Esas acciones, las del asterisco, simbolizan las que son más importantes para mí. Aquellas con los que sentiría que, de haberlas cumplido, mi día ha sido bien aprovechado. Siempre voy a por esas las primeras.

Si no sabes exactamente cómo empezar, puedes hacerte la siguiente pregunta: ¿Qué objetivos debo conseguir hoy para sentir que mi día ha sido productivo? Busca la sensación de irte a la cama con la satisfacción de haber cumplido tus cosas más importantes, de haber puesto el ladrillo que te tocaba poner hoy.

Busca progreso, no perfección. 

Marca los que son los más importantes para ti, y así sentirás que tienes una dirección. Empieza poco a poco y, si te sobra tiempo, aumenta el número de cosas.

Diario estoico por la noche

Decía Pitágoras:

“No dejes que el dulce sueño
se apodere de tus lánguidos ojos
sin antes haber repasado
lo que has hecho en el día:
“¿En qué he fallado? ¿Qué he hecho?
¿Qué deber he dejado de cumplir?”
Empieza del comienzo, recórrelo todo,
y repróchate los errores
y alégrate de los aciertos”.

Séneca, por ejemplo, utilizaba una técnica similar para revisar sus días. Escribió:

“Cuando han retirado de mi vista la luz y se ha dormido mi esposa, conocedora ya de mis costumbre, examino toda mi jornada y repaso mis hechos y mis dichos: nada me oculto yo, nada paso por alto. ¿Por qué razón, pues, voy a temer algo a consecuencia de mis errores, cuando puedo decirme: “Mira de no hacer eso más, por ahora te perdono”.

Antes de ir a dormir, o en algún momento de calma al final de la tarde, siéntate de nuevo y escribe en tu diario las siguientes 3 preguntas:

– ¿Qué he hecho bien hoy?

– ¿Qué he hecho mal hoy?

– ¿Qué podría hacer mejor mañana?

La pregunta “qué he hecho bien hoy” sirve para felicitarnos. Revisar que hemos sido capaces de conseguir lo que nos hemos propuesto nos animará a seguir haciéndolo, e incluso a añadir más objetivos diarios si vemos que avanzamos con facilidad y que aprovechamos bien el tiempo.

La pregunta “qué he hecho mal hoy” no es para que nos castiguemos, sino para que revisemos qué no hemos hecho como nos hubiera gustado y por qué, con el objetivo de ir corrigiendo comportamientos y mejorar el uso de nuestro tiempo.

La pregunta “qué podría hacer mejor mañana” sirve para darnos cuenta, como indica la propia pregunta, de qué podemos mejorar.

Por ejemplo, si hoy hemos pasado demasiado tiempo mirando el móvil y lo hemos marcado como una de las cosas que hoy hemos hecho mal en la pregunta anterior (“qué he hecho mal hoy”), una buena idea para mejorar mañana sería dejar el móvil en otra habitación o dárselo en custodia a alguien para que te lo guarde mientras llevamos a cabo lo que nos hemos propuesto.

Otras ideas de mejora que comparto porque me han pasado personalmente son: establecer menos objetivos al día, reducir las distracciones, levantarme un poco antes, leer en otro momento del día.

Lo que se te ocurra estará bien, siempre y cuando tengas la sensación de que ese día has mejorado un poco.

Por eso, como hacían los estoicos para ser mejores cada día, empieza a escribir un diario. Revisa tu actitud y tus acciones cada día.

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Hasta la próxima.

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QUIÉN ES PEPE GARCÍA
Pepe García, autor del blog El Estoico.

Pepe García es podcaster, escritor y divulgador de filosofía estoica, tarea a la que se dedica de manera personal y profesional. Si no lo encuentras leyendo, quizás esté viajando, haciendo deporte, jugando al ajedrez o simplemente dando un paseo. Entre sus características, le gusta destacar la de que se ha convertido en un señor mayor muy pronto. Si quieres contactar con él, puedes hacerlo en cualquiera de sus redes sociales o en elestoico.com@gmail.com.

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